Lo divino es ya tan sólo aquellas preguntas que carecen aún de respuestas. De aquellos océanos milenarios ya no quedan más que charcos donde saltan asfixiados millones. Saltan y muerden ansiando tiempos de seguridad y bienestar a aquellos que continúan evaporando sus esperanzas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario