Sobre aquellos que tan poco meditadamente escupen sobre los que se posicionan en contra de la reproducción la acusación de egoísmo. Esos que lanzan a nuevas personas a este mundo cruel e inhóspito siguiendo sus impulsos genéticos más primarios. Los que quieren completar su vacío y tristeza con alguien no consultado, perpetuando sus trastornos y volcando sus insatisfacciones sobre la nueva vida creada. E incapaces de asumir la finitud y prescindibilidad de su existencia colocan inútilmente entre ellos y la muerte a sus hijos que aterrados tienen que cargar en sus débiles hombros todo el peso de la terrible historia que los precede. Ellos aún son capaces de usar el egoísmo como argumento en nuestra contra.
De "Fresas Salvajes" ("Smultronstället"), Ingmar Bergman, 1957.
Bueno, entiendo aunque no comparto lo de no procrear. Pero al menos no habrá que dejar de seguir intentándolo, no? o tampoco eso?
ResponderEliminarPero siempre con condón querido rastreador, siempre.
ResponderEliminary sin embargo esa es la única baza que le queda al hombre, mejorar la especie.
ResponderEliminarlo importante es amar.