"La vanidad de la escritura, del verbo, de la tragedia, de la autocompasión. Nada hace un llanto tan ridículo como un espejo."

lunes, 9 de julio de 2012

Retomo el peinarme frente al espejo que es esta sucesión de palabras, en un periodo de ocio, bronceado por el sol y sin ningún compromiso a la vista en la próxima semana más que el de comer, cagar, dormir y si se puede, follar. El tiempo libre es casi tan peligroso como Bergman.



Una vez más imágenes de "La hora del lobo", de Bergman, que para eso es mi blog. Que os jodan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario