Las pocas referencias que en mi vida diaria recibo acerca de este blog se limitan a puntuales comentarios jocosos lanzados al aire y a alguna velada crítica a su caracter pesimista y aburrido. Preferiría infinitamente que me despellejasen con argumentos, que alguien consiguiera hacerme sentir avergonzado en base a su superioridad en el debate.
Pero esto es demasiado pedir.
El humor es un escondite perfecto desde el que lanzar piedras. Un refugio desde el que yo también disparo constantemente, pero del que puedo salir a petición y con armas aún más destructivas.
Cuando queráis, mi apreciada audiencia.
Empero, amorosamente os entrego este regalo como una humilde muestra de mis siempre buenas intenciones.
Tranquilo amigo, teviá jarta collejas cuando llegue, que no falta mucho. Pero será en privado, no aquí. Es mi lado misericordioso el que me impide ridiculizarte en público en tu mierda de blog...
ResponderEliminarJajaj, te espero ansioso!!
ResponderEliminar