El próximo año cumpliré cuarenta. Sigo lleno de inseguridades, de pensamientos inútiles, destructivos y adolescentes, sin saber hacia dónde dirigir mi vida y sin medios para llevarla allí aún si lo supiese. Con más ansiedades y miedos, las fobias multiplicadas y las filias reducidas a insignificantes migajas. Un caracter que va complicándose y haciéndose más árido conforme aumenta mi soledad. Siento la tristeza y la monotonía devorando ávidas los pocos momentos de satisfacción que van quedando por los rincones. Y aún así tengo la certeza de que este presente es lo mejor que voy a tener en el futuro y que lo rememoraré con añoranza en no mucho tiempo.
Realmente este vídeo correspondería a la entrada anterior y viceversa, pero qué coño más dará.
Tranquilo amigo, si te sirve de consuelo -que no creo- de niñato no salimos otros muchos aún a pesar del paso de los años, que no son pocos a estas alturas, vaya...
ResponderEliminar