"La vanidad de la escritura, del verbo, de la tragedia, de la autocompasión. Nada hace un llanto tan ridículo como un espejo."

miércoles, 12 de febrero de 2014

     El próximo año cumpliré cuarenta. Sigo lleno de inseguridades, de pensamientos inútiles, destructivos y adolescentes, sin saber hacia dónde dirigir mi vida y sin medios para llevarla allí aún si lo supiese. Con más ansiedades y miedos, las fobias multiplicadas y las filias reducidas a insignificantes migajas. Un caracter que va complicándose y haciéndose más árido conforme aumenta mi soledad. Siento la tristeza y la monotonía devorando ávidas los pocos momentos de satisfacción que van quedando por los rincones. Y aún así tengo la certeza de que este presente es lo mejor que voy a tener en el futuro y que lo rememoraré con añoranza en no mucho tiempo.
     Realmente este vídeo correspondería a la entrada anterior y viceversa, pero qué coño más dará.

1 comentario:

  1. Tranquilo amigo, si te sirve de consuelo -que no creo- de niñato no salimos otros muchos aún a pesar del paso de los años, que no son pocos a estas alturas, vaya...

    ResponderEliminar