Si no es cobardía, si es supervivencia. Si es algún mecanismo darwiniano de preservación. Si es un acto camaleónico de protección ante los depredadores que dentellean alrededor de mis tobillos. Si así fuese no sería tan absurdo, si la explicación fuese esa tendría algún sentido el quedarse, el permanecer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario