"La vanidad de la escritura, del verbo, de la tragedia, de la autocompasión. Nada hace un llanto tan ridículo como un espejo."

lunes, 14 de febrero de 2011

        De diferentes fuentes me llega la idea de cómo el crecimiento infinito en el que se basa la economía actual, choca frontal e irremediablemente con la finitud de los recursos. De aquí sólo puede derivar un colapso del estado de consumismo salvaje en el que nos movemos despreocupados y que espero que llegue lo suficientemente pronto como para poderlo saborear desde la seguridad de mi balcón. Ya no habrá cambios, ni espero reacciones, sólo aspiro al disfrute de sentir en la espalda el aguijón del escorpión que nos lleva en su lomo hacia el final.

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