"La vanidad de la escritura, del verbo, de la tragedia, de la autocompasión. Nada hace un llanto tan ridículo como un espejo."

jueves, 3 de febrero de 2011

         Mis pensamientos, que la mayoría ahí fuera calificaría de destructivos, se convierten en la práctica en una actitud amable y casi servil hacia los demás. El miedo a ser consecuente conmigo mismo me impide tornarme en un aplicado genocida.



Imágenes de "Ciudad de Vida y Muerte" ("Nanking Nanking"), 2009, Lu Chuan.

1 comentario:

  1. Menuda escena. Yo me la he puesto varias veces abusando del volumen. Saludos, genocida frustrado...

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