"La vanidad de la escritura, del verbo, de la tragedia, de la autocompasión. Nada hace un llanto tan ridículo como un espejo."

lunes, 4 de abril de 2011

     Ayer vi como la fuerza del estado aplastaba de forma literal a un ciudadano. Vi como se tradujo la potencia de la maquinaria social en la violencia de incontables golpes contra una carne adicta. La escena se repite en un bucle infinito en mi cabeza.  El sonido de esos golpes están grabados en mis oidos. No entraré en juicios de valor.

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