La miríada de escritores que ahora escriben acerca de la indignación y de estos nuevos movimientos sociales que pretenden ser una alternativa al sistema, se agolpan en los breves estantes de las grandes superficies comerciales y en las de las multinacionales del ocio y el libro, compartiendo espacio con los últimos best-sellers históricos y románticos.
Las editoriales que los publican han visto inteligentemente cómo se reducía la venta de los Bucay y los Coelho en pos de los "indignados" y han cambiado rápidamente de sentido hacia la maximización de beneficios.
Frente a ellos, esta mañana no he podido menos que sonreir compasivamente.
Holocausto caníbal.
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