"La vanidad de la escritura, del verbo, de la tragedia, de la autocompasión. Nada hace un llanto tan ridículo como un espejo."

sábado, 22 de octubre de 2011

     Ya se ha dicho. Buscando algo de valor en el vertedero, bajo cientos de estratos de fango maloliente, vuelvo a encontrar a Robert Seidel.

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