"La vanidad de la escritura, del verbo, de la tragedia, de la autocompasión. Nada hace un llanto tan ridículo como un espejo."

viernes, 21 de octubre de 2011

Compartir mi espacio con la estupidez, sentir el aliento de las palabras del cretino de la fila de atrás en mi nuca, escuchar la masticación de alguna porquería junto a mí, sus risas, sus expresiones de sorpresa. La asistencia a lugares públicos se está convirtiendo en algo repugnante. Como revolcarse en un corral.



          A falta de un extracto de calidad de "Pina", fantástica película de Win Wenders que un hijo de puta se encargó de destrozarme a base de palomitas y refresco de naraja, os dejo otro de "Shazam", de Philippe Decouflé, que junto a la anterior, consiguieron en su día dejarme sin respiración. Y muy escasas veces me sucedió con la danza.

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