"La vanidad de la escritura, del verbo, de la tragedia, de la autocompasión. Nada hace un llanto tan ridículo como un espejo."

martes, 2 de abril de 2013



      Si el cine francés es el retrato justo de la sociedad donde éste se cocina, creo que me abstendré como he hecho hasta ahora de visitar semejante estupidez de país. Si no es así, la alternativa es peor si cabe, ya que puede deducirse que sus estandartes culturales (alguien tan renombrado como Claude Chabrol, por ejemplo, a pesar de lo incomprensible de este hecho) creen que más allá de sus fronteras somos lo suficientemente incapaces como para rodar e introducir una escena semejante a la siguiente sin el menor pudor en la falaz "La cérémonie".
        Intramuros, doy por hecho que nadie se atreve a señalar con el dedo el latrocinio intelectual por miedo a perder su estrella Michelin de la presuntuosidad. 
      Habrá quien pueda pensar que el extraerla fuera de su contexto hace que pierda el sentido. A estos últimos puedo asegurarles que ni el seguir a estas dos muchachas (Mademoiselle Huppert, por qué me ha abandonado) desde el propio casting arregla este horror de horrores.
       En la sopa de una sobriedad bien aprendida y con la que se pretende justificar la violación posterior, cabe su humor incomprensible, sus diálogos y actos desajustados e irreales y el patente desdén hacia la sensibilidad del mundo exterior que les proporciona el creerse el ombligo del universo. 
      Va te faire enculer, La France. 


     
    "El pan es fresco"?. 
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5 comentarios:

  1. Entrada dedicada, no cabe duda, a mi gran amigo medio francés.

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  2. He visto esta peli y es un mojón grande y seco. Déjate de perspectivas culturales y prejuicios chovinistas, que por aquí lo interesante son otras cosas más sencillas como por ejemplo el mercado que montan los sábados por la mañana muy cerca de mi casa y que es un gustazo para los sentidos pasearlo. Y si no que te zurzan, mon ami...

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  3. Otro apunte: la cerveza Pelforth que bebo aquí -tanto de grifo en los bares como embotellada en casa- es una maravilla, de toque tostado, te iba a gustar...

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