"La vanidad de la escritura, del verbo, de la tragedia, de la autocompasión. Nada hace un llanto tan ridículo como un espejo."

jueves, 18 de julio de 2013

    Desear la muerte a alguien no es tan malo si el sumatorio de los beneficios que te reportaría supera al de el dolor que se derivaría de la desaparición del individio para el resto de la humanidad. Es una fórmula sencilla e irrefutable.


1 comentario:

  1. Vaya teli, Amparo. Como vea un día cruzar la calle al carajote este engominao no freno, fijo. Al menos sus palabras le costarán la pasta cuando la otra lo denuncie, espero...

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