"La vanidad de la escritura, del verbo, de la tragedia, de la autocompasión. Nada hace un llanto tan ridículo como un espejo."
jueves, 14 de noviembre de 2013
Las actuales superproducciones de acción están siguiendo una evolución paralela a la de la pornografía. Los guiones parecen estar abocados a su inevitable final que es la aniquilación total. En el cine para adultos no hace mucho que se intentaba justificar el por qué de las relaciones que al fin y al cabo eran lo que todos esperaban ver. Pero la industria ya sólo nos presenta el sexo explícito sin más ambages, la batalla en cuestión, el tiroteo contínuo, las persecuciones interminables. El por qué se ha dado esta situación ya no importa. La trama que nos hace creer en que aquello es posible y el retrato de los personajes que participan en ella es ya (y lo será aún más) perfectamente obviable.
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