El sentido es el que tiene, querido nadie, un sitio donde verter tinta de tu sucia pluma. El quién mire da igual. Y lo de que a nadie le interesa no se si es un juego de palabras contigo mismo o que yo soy un don nadie, entre otros...
Cuando me quejo de que a nadie le interesa no lo hago por falta de éxito o personas que me lean. Solo por que aún no sé por qué lo hago, por qué me exhibo así, por qué tengo que mostrar mis cartas a nadie. Además de la catártica vanidad creo que hay algo más. Pero hoy no encuentro los platillos de la balanza.
Los griegos dicen "aleceia" = desvelamiento. Creo que como comentas en tu última publicación no es más que la propia conciencia la que te da mundo la que te hace miserable y sublime en el acontecer, escribes para saberte, para leerte en esa abertura que luego puedes abrazar y también reprochar, entonces discriminarle al mundo su sordera y a ti ser mundo... somos en el mundo, en estos tiempos que corren mundo virtual, y quizá me equivoque pero desconfío de ese algo más que vaya más allá de ti y la catártica y liberadora paz que se siente en casa cuando una vislumbra la tormenta y sabe que puede cerrar las ventanas después de haber imaginado todo lo que podría llegar a ser...
El sentido es el que tiene, querido nadie, un sitio donde verter tinta de tu sucia pluma. El quién mire da igual. Y lo de que a nadie le interesa no se si es un juego de palabras contigo mismo o que yo soy un don nadie, entre otros...
ResponderEliminarPutos nihilistas...
ResponderEliminarno empieces a joder... una vez tomada la posición (o posesión?)... hay que jugarla...
ResponderEliminarCuando me quejo de que a nadie le interesa no lo hago por falta de éxito o personas que me lean. Solo por que aún no sé por qué lo hago, por qué me exhibo así, por qué tengo que mostrar mis cartas a nadie. Además de la catártica vanidad creo que hay algo más. Pero hoy no encuentro los platillos de la balanza.
ResponderEliminarLos griegos dicen "aleceia" = desvelamiento.
ResponderEliminarCreo que como comentas en tu última publicación no es más que la propia conciencia la que te da mundo la que te hace miserable y sublime en el acontecer, escribes para saberte, para leerte en esa abertura que luego puedes abrazar y también reprochar, entonces discriminarle al mundo su sordera y a ti ser mundo... somos en el mundo, en estos tiempos que corren mundo virtual, y quizá me equivoque pero desconfío de ese algo más que vaya más allá de ti y la catártica y liberadora paz que se siente en casa cuando una vislumbra la tormenta y sabe que puede cerrar las ventanas después de haber imaginado todo lo que podría llegar a ser...
Déjate ya de pamplinas. Continúa restregándote contra esa pared roja que tienes de fondo y enséñanos tu frente en carne viva.
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