"La vanidad de la escritura, del verbo, de la tragedia, de la autocompasión. Nada hace un llanto tan ridículo como un espejo."

sábado, 16 de julio de 2011

        Muchas veces, durante las largas horas de mis insomnios, pienso que lo mejor que podría hacer para conciliar el sueño sería arrancar a mordiscos trozos de carne de mis piernas y nalgas. Una vez vi un documental sobre la apotemnofilia, gente que se amputaban miembros porque no los sentían como suyos (un ejemplo más de la naturaleza cuasi divina de nuestra creación), y ahora, a las seis de la mañana juro que me apetece aserrar mi cuerpo del ombligo para abajo. Es más la pereza que la consabida cobardía lo que me frena.


BIID: Trastorno de identidad de la integridad... por raulespert

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